martes, 15 de julio de 2014

Estaban ahí

Fuente: Sergio Larraín. 
Nadie los veía, pero estaban ahí.
Las estadísticas publicaban cifras alentadoras acerca de la disminución de la extrema pobreza; pero ellos estaban ahí cada días más distantes, más ajenos a los que mandan hacer las estadísticas.
Estaban ahí sin entender las curvas y los jeroglíficos con que los técnicos hacen subir y bajar las esperanzas, en los cuadros de las páginas económicas de los periódicos.

Un día, mientras los economistas celebraban en el Olimpo la victoria del IPC, la estabilidad del IPSA y la excelente cotización del ADR, la señora Irene calculaba con los dedos de la mano izquierda cuántos días le podrían durar los tres litros de parafina de su presupuesto mensual... Entonces, ella dijo solemnemente: "Yo trabajé 51 años como empleada doméstica en casa de una familia rica. Como yo venía de Purén, sin estudios, con muy buena salud, no sabía eso de las imposiciones en la Caja del Seguro Obligatorio. Nadie me lo dijo. Ahora de viejita con un crío de una sobrina que alimentar y un gato que cuidar, ¿cómo, diantre, me va a alcanzar la pensión de vejez que me consiguió la señorita Celia, Asistente Social de la Municipalidad? Oiga, si son $23.000 mensuales no más..."

En el Noticiero de la Radio anunciaban la fusión de dos Bancos famosos y la reunión de accionistas de otro banco más famoso. Se reunían para buscar la fórmula de pagar lo menos posible de una deuda que llamaban "subordinada"... Después de escuchar la noticia, don Fermín, también jubilado, exclamó con sorna: "La señora Irene, usted y yo estaremos pagando toda la vida lo que no han de pagar los Bancos y sus accionistas.... Tuvimos la Democracia protegida, después la Democracia en transición, ahora yo propongo la Democracia distributiva: en ella se podrían declarar, 'subordinadas' todas las deudas de los pobres. Les aseguro que habría menos gente en las cárceles".

Esteban Gumucio sscc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario